Cuenco tibetano para Yoga de cristal cantador violeta nota C 432 Hz
Cuenco tibetano para Yoga de cristal cantador afinado en DO a 432 Hz que incluye un mazo de vidrio recubierto de silicona (20 cm de largo, 125 g de peso) y un anillo de caucho que garantiza una mayor estabilidad durante su uso y se entrega en una caja de cartón con protección interior de poliestireno, cuyas dimensiones son 24 × 24 × 24 cm.
432 Hertz (Hz)
El sonido y la música se basan en vibraciones. Cuanto mayor es la cantidad de vibraciones por segundo, más agudo es el sonido. Esta frecuencia se mide en Hertz (Hz). El valor de 432 Hz es considerado el “tono natural” del universo, ya que aparece en múltiples manifestaciones de la naturaleza, en patrones matemáticos y en las órbitas planetarias. Gran parte de la música clásica, como la de Bach o Brahms, fue concebida y ejecutada originalmente con el LA estándar (LA4) afinado a 432 Hz. Del mismo modo, nuestra línea de cuencos de cristal “432 Hz” sigue esta afinación. Las frecuencias disponibles son las siguientes:
DO 4 = 257 Hz
RE 4 = 289 Hz
MI 4 = 324 Hz
FA 4 = 343 Hz
SOL 4 = 385 Hz
LA 3 = 216 Hz
SI 3 = 244 Hz
Además de resultar más agradables al oído, los 432 Hz generan una resonancia armónica entre el ser humano, el planeta y el universo. Esta vibración natural favorece el bienestar físico y mental. Se considera normal una variación de hasta aproximadamente 2 Hz.
Cuencos de cristal
Estos cuencos de cristal destacan por su cuidada elaboración y por la pureza y potencia de su sonido. Están fabricados a partir de polvo de cristal de cuarzo puro, que se somete a temperaturas muy elevadas hasta que las partículas se fusionan y toman forma de cuenco. Cada pieza se afina de manera individual a una nota musical concreta. El tamaño influye directamente en el tono: los cuencos pequeños producen sonidos más agudos, mientras que los grandes generan notas más graves. En general, los tonos altos estimulan y limpian, y los bajos inducen relajación y arraigo. No obstante, cada persona reacciona de forma distinta al sonido, por lo que el efecto puede variar. Se recomienda experimentar con diferentes tipos de mazos —de caucho, cuero, tela o lana— para descubrir las distintas sonoridades.
(Atención: nunca utilice mazos de madera, ya que estos cuencos son muy delicados).
Cada tipo de mazo produce una vibración distinta. La experiencia personal es la mejor guía para identificar cuál es el más adecuado según el efecto deseado. Al adquirir un cuenco de una nota concreta, puede recibirlo afinado ligeramente en bemol o sostenido, ya que los cuencos perfectamente afinados en la nota exacta son poco frecuentes. Un mismo tamaño puede encontrarse en diferentes notas, dependiendo del peso, la altura de la pared y el grosor del cuenco. En los sets de siete cuencos se incluyen las notas DO, RE, MI, FA, SOL, LA y SI, asociadas a los siete chakras. Cuando varios cuencos bien afinados suenan juntos, sus ondas se entrelazan creando armonías envolventes que afectan de forma distinta a cada persona según su situación vital. En contextos terapéuticos, los cuencos de cuarzo se utilizan para armonizar y reequilibrar. Se aconseja no tocarlos durante más de 15 o 20 minutos seguidos y hacer pausas para permitir la asimilación de la energía. Quien los toca también recibe su efecto, por lo que es importante mantener siempre una intención clara y positiva.
Chakras
Los chakras son centros de energía sutil, entendidos como ruedas de intercambio energético. Aunque existen muchos repartidos por el sistema energético, los más conocidos son los siete principales, alineados a lo largo de la columna vertebral. Cuando funcionan correctamente, permiten la entrada de energía vital y la liberación de energías densas. Cada chakra representa una etapa de conciencia y desarrollo. El desequilibrio prolongado, causado por hábitos o emociones negativas, puede bloquear su funcionamiento. Cuando están abiertos y equilibrados, forman un sistema interdependiente y armónico.
Es posible elegir un cuenco afinado específicamente para un chakra. De forma resumida, sus funciones son: asentamiento; creatividad y sexualidad; autoestima y prosperidad; amor y salud; comunicación y expresión; intuición y desarrollo interior; y conexión espiritual. Los cuencos pequeños producen notas altas, mientras que los grandes emiten tonos graves. Aunque existen distintos sistemas, el de DO a SI es el más utilizado. Cantar junto al cuenco o acompañar el sonido con pensamientos positivos potencia notablemente sus efectos. La intención consciente y las afirmaciones positivas, expresadas en presente, refuerzan la vibración sanadora. Prepararse antes de tocar, mediante respiración y visualización, ayuda a maximizar los resultados.
Finalmente, se recomienda tocar el cuenco con suavidad, mantener una distancia adecuada entre varios cuencos y evitar su uso cerca de personas con implantes metálicos sin previo aviso. Nunca se debe introducir la cabeza dentro del cuenco ni golpearlo con fuerza.
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Marisa –
Es mi segunda compra y todo ha ido igual de bien.
Manuel –
Muy buena atención, productos de calidad y entrega rápida.
Juan José –
Ideal para mis clases. Repetiré sin duda.